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No hay necesidad de ser rico para dar (1912)

Carta escrita en Covadonga y enviada a las profesoras de la Academia de Linares con motivo de la apertura de la “Escuela Dominical” para la educación de niñas y jóvenes sin recursos y trabajadoras. Esta escuela dominical se inauguró el domingo 14 de abril de 1912 y fue una de las primeras actividades que funcionaron en aquella Academia. Se publicó posteriormente en el Boletín de las Academias Nº 87,

 30 de mayo de 1915.

 “Bienaventurado el que entiende y piensa sobre el necesitado y el pobre; en el día malo lo librará el Señor” (Salmos, 40. 2)

“El Señor os bendiga: Por las noticias que recibo, deduzco que, para el domingo, daréis comienzo a vuestra hermosa obra, a la mejor obra de vuestra vida, y en mi deseo de asociarme a vuestra empresa, y en mi interés de que me hagáis participante de vuestros méritos, me hago presente con estas líneas, que escribo a las altas horas de la noche, para que lleguen a tiempo. Os saludo y felicito con toda el alma. ¡Qué felices sois entendiendo en estas cosas! El Espíritu Santo, cuyas son las palabras que van al principio de esta misiva, así nos lo dice (…) Os haré algunas advertencias, que deben serviros para meditar mucho sobre ellas. ¿Cómo deberá ser vuestra limosna? Deberá ser limosna de cuerpo de espíritu y de corazón. En cuanto a lo primero, tened presente lo que decía Tobías a su hijo: Si tienes poco, da poco; si tienes mucho, da mucho (Tob. 4,8). No hay necesidad de ser rico para dar; basta ser bueno. El bueno siempre encuentra qué dar, pero tened presente que la ofrenda tiene doble mérito cuando es fruto del sacrificio. La limosna del espíritu consiste en los buenos consejos, en las palabras tiernas y cariñosas, en la ilustración que proporcionáis, enseñando cuanto bueno sabéis. La del corazón consiste en alegrarse en las alegrías del prójimo, en sentir sus penas, en prodigarle amor. ¡Oh, qué felicidad, si así nos condujésemos! La caridad es atracción, y creedme, no hay otro medio para unir y aproximarse a todos, que la caridad. El pobre a Jesús representa. Que El viva en vosotros siempre”.